miércoles, 20 de febrero de 2013

El salto a la alta madurez en 2 años

Pocas son las ocasiones que una organización que sin ningún nivel formal de CMMI, se anima a dar un brinco gigante de estar en un nivel 1 (Inicial) a un nivel 5 (optimizado), y todo esto en menos de 2 años. Se necesita coraje y depositar la confianza en la gente que lo rodea para saberse ayudar en la toma de decisiones, pero al final del camino el logro sabe a la gloria misma. Intellego Software Development Services (antes Certum) se dejó asesorar por los mejores consultores de Qualtop y Liveware quienes le introdujeron en el excitante mundo de la alta madurez de CMMI.


Características de la Organización

Intellego es una compañía líder en servicios de Tecnologías de Información (TI) . Está conformada por más de 1,200 profesionales con operaciones en México, Brasil, Chile, Colombia y Estados Unidos. Intellego cuenta con una sucursal en el norte de la Ciudad de México donde consolida un equipo de profesionales en ingeniería de software que desarrollan productos a la medida para grandes corporativos del país. Cuentan con equipos de trabajo de gran calidad caracterizados por ser profesionales auténticos en el ciclo de vida de desarrollo de software. Los proyectos no distan de ser tan comunes como los que cualquier otra organización en la que me ha tocado participar, equipos de aproximadamente 4 a 6 personas, con una buena mezcla de conocimientos, hay analistas, arquitectos, codificadores, testers y obviamente el líder de proyecto sobre quien recae el control administrativo del proyecto así como el liderazgo y gestión de las necesidades internas y de los clientes.

Como se inició

Intellego tiene la peculiaridad de contar con una mentalidad muy firme con respecto a sus objetivos, son muy ambiciosos y no toman un no como respuesta. La decisión de adentrarse al mundo de CMMI confirma esta mentalidad puesto que se plantearon el objetivo de lograr a ser CMMI-DEV-ML5 en 1 año sin contar anteriormente con un nivel acreditado de CMMI.
Como todo proyecto de mejora de procesos, se comenzó haciendo una evaluación del estado de las cosas para saber en donde estábamos y que tanto esfuerzo sería necesario para llegar a nuestro objetivo.
Intellego es una empresa con más de 10 años en el mercado y durante estos años han sido muy disciplinados para documentar y medir sus procesos, lo cual se vio reflejado durante la primera evaluación puesto que, a pesar de no contar con una implementación completa de todas las áreas de proceso del modelo alcanzaba para en un año lograr como mínimo el nivel 3.
Sin embargo siempre se fue claro que, el objetivo deseado era el nivel 5, así que se fijó ese objetivo como guía y arrancamos con el proyecto.

Comenzamos definiendo la parte organizacional, OPF, OPD y OT para dar un buen sustento al responsable de proyecto por parte de Intellego, quien sería el responsable de llevar a cabo las diferentes tareas de definición y capacitación en el uso de los procesos. Un punto a favor de Intellego es que, al no ser una empresa novata en el rubro, tenía ya consolidada bastante información de sus procesos, lo cual hacía que MA estuviera bastante implementada y solo faltara ordenar un poco sus necesidades de información.
Intellego como empresa líder desde siempre ha tenido claro la necesidad de un buen liderazgo en las organizaciones, por esta razón es que las áreas de proceso de CMMI asociada con administración de proyectos tales como PP, PMC, IPM y RSKM fueron relativamente sencillas de implementar, lo único que se necesitó fue que el Grupo de Procesos de Ingeniería de Software (SEPG - Software Engineering Process Group) fuera con los equipos prácticamente a “extraerle” el conocimiento de los líderes de proyecto y transformarlo en procesos definidos. El paso siguiente fue asegurar la correcta implementación de manera horizontal para que todos los proyectos siguieran los procesos. El rol clave ahí fue PPQA puesto que se encarga de asegurar la calidad de los procesos y los productos que son definidos por el SEPG. Ahí vino el primer reto, conseguir un buen PPQA.
Muchas veces estos roles son complicados de conseguir en primer lugar por el hecho de que la gente técnica es reacia a adentrarse al camino de las técnicas de mejora de procesos y aseguramiento de la calidad (no software testing sino PPQA a la CMMI) por considerar que estos puestos demandan una “documentitis” la cual no se lleva bien con su naturaleza técnica de resolución de problemas que tiene el personal técnico.

Lo más importante: un buen equipo

Si me permiten dar un consejo en este punto, cualquier empresa que tenga una firme convicción de lograr cualquier nivel de calidad debe tener al mejor equipo de su lado y la selección de un buen responsable de PPQA es la clave en todo esto, como lo fue para el caso Intellego.
Y no solo eso, Intellego también contaba con un experimentado responsable de mejora cuya experiencia en la parte de administración de proyectos fue crítica.
Cuando se busca implementar CMMI en una organización hay cosas que son asumidas por el modelo y una de ellas es que, existe un responsable de procesos que tiene suficiente experiencia en Administración de Proyectos. Me atrevería a decir que una de las razones por la cual las implementaciones de CMMI son dolorosas es precisamente esa, que las organizaciones no cuentan con un responsable de procesos dedicado al 100% en el proyecto y que también sus capacidades de gestión de proyectos es bastante pobre, pero no fue el caso para Intellego.

Para mediados del primer año del proyecto de acreditación, Intellego contaba con 2 roles clave dentro del equipo del SEPG. Los líderes de proyecto comenzaron a alinearse a las necesidades de la organización oponiendo la resistencia típica de cualquier persona que es inducida al cambio viniendo de una organización que ya su historia había comprobado mucha eficiencia en su trabajo y en sus proyectos.
Sin embargo hacía falta un rol clave para alcanzar la alta madurez que es el Responsable de Mediciones.
Al contrario de los niveles de baja madurez de CMMI (2 y 3) el rol como tal de Responsable de Mediciones no es algo crítico, ni tampoco es considerado como una necesidad apremiante para las empresas de baja madurez, sin embargo, para la alta madurez es crítico como lo es a su vez conseguir a alguien con las características necesarias para satisfacer el rol. Esta persona llegó para finales del primer año de proyecto y fue un gran aporte, dado que con su visión externa logro en un par de meses encaminar los esfuerzos para lograr el tan ansiado nivel 5.
En este punto contábamos con un equipo completo.

Enfoque, la palabra clave

A finales del primer año teníamos que tomar una decisión muy importante, lanzarnos de filo sobre la alta madurez o solamente llegar hasta el 3er escalón.
Intellego no es una organización cuyo objetivo principal es implementar procesos de CMMI, el negocio de Intellego está dado por la elaboración de proyectos de alta tecnología que cumplan con lo que ellos llaman el trinomio de la calidad: Confiabilidad, Tiempo de entrega y Costo.
Las necesidades de negocio de la organización en algunos momentos del proyecto llevaron a la necesidad de distraer a los miembros del SEPG para ubicarlo en otras tareas, esto hizo que el esfuerzo se disipara y que el proyecto de acreditación tuviera que postergarse al menos por un par de semanas. Esas semanas generaron una especie de efecto dominó lo cual llevó a la organización a decidir que se llegaría primero al nivel 3 pero el día siguiente de la evaluación el objetivo estaba claro, nivel 5 tenía que llegar ese mismo año.
Dirección se aseguró que dicho enfoque se diera, el personal del SEPG no iba a ser distraído de sus labores, los líderes de proyecto y mandos medios tenían como prioridad cumplir las necesidades del modelo sin descuidar el trinomio de calidad.

La estrategia hacia la alta madurez

Se había logrado la acreditación de nivel 3 de manera sobresaliente, se contaba con el entusiasmo de los equipos de proyectos y del SEPG para continuar por el camino hacia la alta madurez, pero ¿contamos con la capacidad cuantitativa para lograr un proyecto de alta madurez?
Esta pregunta fue resuelta mediante un taller realizado por Liveware que tiene como objetivo conocer la capacidad que tiene una organización para conocer sus procesos de desarrollo de software de manera cuantitativa. Dicho taller tomo 2 días y arrojó buenas noticias. Si bien no todas las áreas revisadas dentro de este taller contaban con suficiente nivel de granularidad para considerarlas como óptimas, si dio buenos presagios sobre el continuar con el camino hacia la alta madurez. Con esto lo único que faltaba era la estrategia para lograrlo.

Lo primero que se estableció fue mejorar las revisiones por pares que realizaba la organización, que, curiosamente, resultó ser una de las prácticas donde se detectaron algunas debilidades durante el SCAMPI A de nivel 3.
El responsable de mediciones se encargó de organizar los planes y de coordinar las estrategias de la organización para traducirlas en aspectos específicos del proyecto de alta madurez, mientras tanto el responsable de PPQA junto con el líder de proyecto tenían la tarea de asegurarse que las prácticas de nivel 2 y 3 se mantuvieran.
Se conformó también un equipo de “Champions” adheridos al SEPG que se encargarían de investigar las innovaciones necesarias para cubrir OPM y también para encontrar alternativas de los subprocesos críticos que ayudaran a tener de donde escoger al momento de hacer la administración cuantitativa de proyectos (QPM).

El responsable de mediciones se aseguró de obtener las revisiones necesarias, de consolidar los datos asociados a la confiabilidad (defectos, tiempo de corrección, etc.) y con esta información se realizó el primero modelo de predicción basado en simulaciones de Montecarlo.
También, para el tiempo de entrega, el responsable de mediciones se encargó de consolidar toda la información relacionada con los esfuerzos de los procesos y subprocesos para desarrollar un modelo de estimación, también basado en simulaciones de Montecarlo.

Las líneas base para dichos procesos y subprocesos fueron creados y usados para ser comparados con las innovaciones planteadas y con esto asegurar la implementación de las prácticas de nivel 5, específicamente para OPM.

El resultado

Con la palabra “enfoque” como estandarte de trabajo, los miembros del equipo del SEPG, siguieron a detalle el comportamiento de los procesos críticos, se aseguraron de que los procesos se llevarán a cabo como estaban estipulados y analizaron los resultados constantemente para conocer las tendencias.
Identificaron una gran mejora en la manera de realizar las revisiones por pares lo cual fue clave para asegurar la confiabilidad de los productos de trabajo y motivar la confianza de los líderes de proyecto en el trabajo que venían desempeñando día con día.
Dichos líderes comenzaban a sentirse confiado en los resultados de las revisiones y en los resultados de las predicciones de sus modelos, sentían la certeza de conocer los resultados antes de llegar a las etapas críticas del proyecto y en caso de que algo estuviera desviándose de los límites naturales de control de sus procesos, contaban con suficiente tiempo para ver soluciones con su equipo de trabajo y/o con los clientes.
El espíritu de la alta madurez había sido instalado exitosamente en todos los niveles de la organización, haciendo que la evaluación de nivel 5 fuera un mero trámite y no una experiencia llena de dolor y frustración.


Referencias

Intellego página web - http://www.intellego.com.mx/es


Acerca de 
Ra Acosta es un asesor de mejora de procesos bajo el modelo de CMMI-DEV. Actualmente se encuentra desarrollando un proyecto propio nombrado bossacorp, brindando asesorías a empresas del giro cinematografico y enfocado a la codificación de software creativo y la producción audiovisual.

1 comentario:

  1. Un proyecto de madurez suele llevar cierto tiempo para eso... madurar.

    Lo que más me impactó fue le hecho de que incluso sin tener referencias previas al modelo de CMMI ya contabar con muchas cosas de ML3, lo cual facilitó y aceleró el proceso.

    ¡En hora buena!





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